miércoles, 15 de enero de 2014

CAP. 120° (Reviviendo el Apasionado Amor)

Al otro día, Olivia se despertaba porque escuchaba que abajo sonaba el piano, la cosa era, que no era melodía hecha, no… Sonaba en ese instante, y era en ese momento. Su madre, tocaba una melodía angustiada, triste y vacía…)
V: Si tu no vuelves, no habrá esperanza, no habrá nada…                                                                       Caminaré sin ti, con mi tristeza bebiendo lluvia,      Que era tan serena cuando me querías, había un perfume fresco que yo respiraba, era tan bonita, era así de grande y no tenía Fin… No tenía fin…
Y cada noche vendrá una estrella, a hacerme compañía…                                                                      Que te cuente como estoy, que sepas lo que hay…
Dime amor, amor, amor, estoy aquí, ¿No ves? Si no vuelves no habrá vida, no sé lo que haré…
(El piano sonaba y Olivia observaba como las lágrimas de su madre caían por su rostro, al igual que a ella. Victoria continuaba cantando bastante triste. Cuando el sonido del timbre de la casa la calló)
V: Marcos… (Dijo en tono entristecido al abrir la puerta)
M: Victoria… (Dijo notando su angustia) No recordaba que cantaras tan hermoso…
V: No recordás nada Marcos… (Dijo aún más triste) ¿A que viniste?
M: Me tratas de vos…
V: Estoy cansada de pensar como era llamarte de usted, me equivoco, no puedo evitarlo, ya era costumbre, la confianza suficiente existió siempre, eras mi esposo.
M: ¡Soy tu esposo! Que yo sepa, no firmamos ningún divorcio.
V: ¿A eso venís? ¿A pedirme el divorcio? (Preguntó dolida y bastante devastada)
M: No… Solo vine a ver a Oli, a verte. Y… a escucharte cantar parece…
V: ¿Que escuchaste?
M: ¿Podemos hablar?
V: Si… Si podemos. Pasá.
M: ¿Enserio?
V: Si, porque te sorprende?
M: No, no por nada…Gracias.
(Victoria se hacía a un lado para que el pasara.)
V: Es temprano, ¿Queres tomar algo? (Decía con el tono es su voz cansada y angustiada)
M: ¿Mates?
V: Bueno…
(Mientras cuidaba de que el agua no se hierva, preparaba el mate con la yerba preguntando)
V: ¿Dulce o Amargo?
M: Sabés que Amargo…
V: No, no lo sé. Ya no te reconozco.
M: Soy el mismo, nada más que si me engañaste antes, o nos peleamos feo. No lo recuerdo.
V: Jamás nos peleamos fuerte vos y yo. Y no, jamás podría engañarte. Aunque debo admitirte que últimamente intenté olvidarte, pero no pude.
M: Con Lorenzo ¿No?
V: Si…
M: Lo entiendo.
V: No, ese es el tema. ¡No entendes nada!
M: ¿De que hablás?
V: Nada, nada Marcos nada… Decime ¿que queres hablar?
M: De esto, de nosotros…
V: ¿Nosotros? ¿Todavía hay algo entre nosotros? Yo no lo sabía…

M: No jodas Victoria, estamos casados.
V: No es fácil…
M: Si, lo sé. Y yo… (Se calla)
V: ¿Vos que?
M: Nada, no pasa nada, que no…
V: ¡No entiendo que queres Marcos! De un día para el otro no me recordás más, ni a mí, ni a nuestra hija, ni a nuestro amor, (Le enumeraba) Haber ¿que queres que haga yo?
M: Que lo intentes, que me dejes intentarlo.
V: Ya te dejé la oportunidad. ¡Y me rechazaste! (Dijo enojada)
M: ¡No te recordaba Victoria! Entendeme vos a mí. De un día para el otro me levanto y tengo una hija de 16 años, una esposa embarazada y una vida de esposo. ¿Qué carajo querías que haga?
V: Que lo intentes… (Dijo ya con lágrimas en los ojos) Que me dejes que te ayude. Y no quisiste.

(Olivia observaba todo con varias lágrima que caían, le dolía mucho verlos separados y discutiendo.)
M: No sabía… No tenía idea de que hacer. No… no entendía nada, yo…
V: Basta, basta Marcos por favor…
M: Dejame explicarte.
V: (Enojada) ¡NO! ¡NO QUIERO QUE ME EXPLIQUES MAS NADA! ¡QUIERO QUE TE VALLAS Y ME DEJES EN PAZ! ESO QUIERO…
M: SOS FRÍA CONMIGO…

V: ¡ASÍ COMO VOS LO FUISTE CONMIGO! NO TE IMPORTÓ NI NUESTRA HIJA, NI QUE TE AMO, NI NADA!
M: ¿NO ENTENDÉS QUE NO LO RECUERDO MUJER?
V: ¿Y? NO LO INTENTASTE. ¡SOS UN COBARDE!
M: Perdoname…
(Arrepentido, la veía llorar y tenía ganas de que ella olvidara de todo y alejarla del dolor que sentían por dentro. Era algo tan fuerte lo que los unía que no sabía como repararlo para poder estar con ella y consolarla al fin.)
V: Te amo, con toda mi alma, no entiendo como no sientas lo mismo. Tanto que luchamos, tanto que…
M: Yo sé, lo sé… No te merezco. No merezco que me ames tanto.
V: Es imposible reemplazarte, reemplazar nuestro amor. Marcos, vos… Vos cambiaste mi mundo yo no…
M: Perdoname Victoria…
V: ¡Todo lo di! Te di todo. Mi vida, mi hija, mi corazón, mi amor… Me seguiste rechazando. Me duele…
M: No…
V: (Interrumpe) Quizás me equivoqué, al presionarte, no lo sé…
M: NO, no, no es así…
V: Ya esta Marcos… Supongo que es obra del destino.
(El silencio los arrebató, tras tanto que se dijeron, no quedó más que callar… Los minutos pasaron y Victoria terminó.)
V: Es mejor que te vayas. Necesito estar sola. Necesito tragar esto, necesito…
M: Oka.
V: Si…
M: Bueno.
(Se levantó de la mesa y se acercó a la puerta. La miró a los ojos y ella bajó la vista.
Cuando al fin se decidió por pasar la puerta, se frenó. Sus sentimientos estaban en contra, no podía irse, no sin darle a entender que sentía lo mismo.
Victoria notó que había vuelto mientras sentía su corazón latiendo fuerte Marcos asomó su mano y la arrebató.

Ambos sin dudarlos se acercaron uno al otro para fundirse en un beso entre lágrimas.

Los besos, los besos que los unían, estaban intactos, como despertando de un profundo sueño o descongelándose del freezer.

Victoria acunó sus mejillas con ambas manos, cuando Marcos presionó su nuca dando paso a rozar ambas lenguas y darse un profundo beso en desahogo de tanta agonía. Tanto tiempo sin verse, tanto tiempo sin sentirse mutuamente.
V: Te amo, te amo tanto que aunque muriera y volviera a nacer te volvería a elegir una y otra vez…

M: Yo…
V: No recordás, lo sé… Soy una mujer muy masoquista…
M: No, no sos masoquista, yo soy un bruto… (Pico) Pero vos, vos sos increíble y en este momento no se me da la gana detenerme…

(Marcos no pudo contenerse a volverla a arrebatarle de sus besos.

Ya luego de tanta espera el fuego se hizo sentir y poseido por sus sentimientos la tomó de sus caderas la montó en sus caderas con las piernas amarradas y la elevó al desayunador)


CONTINUARÁ......

martes, 14 de enero de 2014

Cap. 119° (Intentando de Olvidar)

Victoria ya llegaba a la casa de Lorenzo junto a él mientras la conversación se armaba.
V: ¿Pero como que no sabés cocinar?
L: Victoria, sabés que tengo gente que haga eso por mí.
V: ¿Pero como es? ¿No te gusta?  ¿Por eso?
L: No, no tengo nada en contra de la cocina, pero no me veo picando cebolla me entendés?
V: Ah mira vos. Bueno, si ponés un poquito de predisposición podrías llegar a hacerlo…
L: No… No Vicky dale…
V: Vos dale, si no es ninguna ciencia, llevas la Gerencia Comercial de una empresa no podés cortar una mínima cebolla? (Lorenzo ponía carita de “simplemente no quiero hacerlo” y haciéndole pucheros le decía) Dale… ¿Por mi? ¿No?
L: ¿Por que sos así? Sabés que por vos haría cualquier cosa.
(Se acercó a ella y mientras le sonreía, afirmó sus manos sobre ambas mejillas y no esperó a atrapar su boca con la suya. Entre besos, Lorenzo tomaba una pierna de Victoria y la rodeaba sobre su cintura cuando le murmuraba)
L: Relajate, que si es posible vas a olvidar todo… (Victoria se sonrió algo asombrada y notándolo le dijo) ¿Que pasa? ¿Sorprendí a la jefa?
V: Siempre me sorprendes Amador.
L: No, no que el apellido me vuelve loco…
(La alzó amarrando ambas de sus piernas en su cintura y la llevó a la habitación con las intensiones que conocemos. (Mierda lamento tener que hacer esto. No doy más detalle no? No mejor no lo hago más sinó van a morir de angustia.)
Por la madrugada, Victoria despertó al lado de Lorenzo mientras lo observaba dormir. Se levantó sigilosamente esperando no despertarlo y lo logró con éxito. Cuando al fin ya estaba en la sala de la casa, se asomó a la ventana mirando la noche florecer, no tenía idea de la hora, pero sabía que era una noche obscura y triste, estaba entre un error y una necesidad.
El error de haber cedido el paso a los encantos de Lorenzo e ilusionarlo con que entre ambos pueda llegar a suceder algo más; y la necesidad infinita de correr a los brazos de su querido esposo decirle cuanto lo ama y pedirle una y mil perdones por tratar de olvidarlo. Estaba desecha del solo pensarlo. 
Su cabecita apoyada en el marco del ventanal, su carita empapada, sintiendo la brisa de la primavera en su rostro, suspirando y exhalando piedad para poder arreglar esa situación. 
No podía ni quería estar con Marcos, la lastimaba al no recordarla, pero tampoco quería ilusionar a Lorenzo, el si la quería y no tenía el egoísmo suficiente para lastimarlo.
Finalmente, Victoria decidió irse siendo las tres y media de la madrugada. Vistió la ropa que traía al llegar y posando un pequeño, pero suave y cálido beso sobre la frente de Lorenzo le susurró.
V: Perdoname… (Lorenzo la sintió, pero no abrió los ojos, eso dio lugar a que ella siga hablando) Yo sé que me amás, pero yo a vos no, no mereces que una mujer esté con vos sin amarte tanto como lo haces vos. Siempre voy a estar para vos, sos la persona más hermosa que conocí en mi vida. Te quiero tanto bonito, ojalá me perdones. (Tomó entre lágrimas su rostro, y sin percatarse de que él estaba escuchándola le dio un pequeño beso sobre los labios) Perdoname…
(Se levantó y agarrando su cartera se dirigía a la puerta cuando escuchó decirle)
L: ¿Ya te vas?
V: Si…
L: Cuidate, y lamento no poder haberte ayudado.
V: ¿Estas enojado?
L: Estoy tan enojado que tengo ganas de echarte, no aprendes más, pero la verdad es que con tus palabras y con tu último pequeño beso me bajaste de la furia, andate tranquila, no voy a abandonarte.
V: Ni te imaginas cuanto lo lamento. (Decía entre lágrimas angustiadas)
L: No, pero quedate tranquila, anda y fijate que es de Olivia, tenés que cuidarla.
V: Si… (Percatándose) ¿Por qué lo decís?
L: Nada, es solo que la vi más delgada que de lo normal. Es todo.
V: ¿Estás seguro? (Dijo ya preocupada)
L: La conozco desde tu panza Victoria.
V: Me voy con ella.
L: Suerte.
V: Chau.
L: Chau.
(Cerrando la puerta del departamento, se fue de la casa de él.
Al llegar a su casa..............)

CONTINUARÁ...


CONTINUARÁ...

Cap. 118° (Daños sin Reparo)

O: ¿Que pasa Ma? ¿Porque todavía no llegaste?
V: Me… (Suspira) No, no sé si voy a llegar hoy Oli…
O: ¿Por?
V: No porque… Porque… Porque voy a salir con Lorenzo.
O: ¿Con Lorenzo? ¿Otra vez mami con Lorenzo?
V: Ya no me retes Oli, ¿que queres que haga? ¿Qué siga llorando por tu padre? No hija, ya no doy más, necesito seguir… ayudame por favor.
O: (Suspira algo en desacuerdo, pero para la sorpresa de Victoria le dijo) Está bien mami, yo no puedo juzgarte, hace como quieras, pero por favor decile que te cuide o que lo voy a cagar a trompadas ¬¬
V: Jaja es una cena Olivia, ¿que puede pasarme?
O: Mejor… Dejá que se lo digo yo, chau mami te amo.
V: ¿Como vos? ¿Olivia? (Mirando el teléfono) ¡Me cortaste!
(Olivia marcó nuevamente en su teléfono y del otro lado atendió)
L: ¿Olivia?
O: Peter Loren…
L: Jaja Hola hermosa.
O: Wow, como me conocés eh…
L: Te tengo en el identificador de llamadas linda.
O: Ah, claro.
L: ¿Necesitas algo?
O: Si, advertirte.
L: ¿Advertirme?
O: Si, si… O cuidas a mamá, o te cago a trompadas… ¿Me entendiste no?
L: Ok, me das mucho miedo nena…
O: Lo se u.u No enserio te hablo ¬¬
L: Ok, ok… Quedate tranqui que yo la voy a cuidar, sabés que no le haría daño a tu madre.
O: Si, lo sé. Por favor, cuídala mucho, ella te quiere, y se merece estar tranquila y ser feliz, yo sé que vos la vas a ayudar.
L: Lo sé hermosa, quedate tranquila que tu mamá no va a sufrir más, te lo juro.
O: Gracias Lorenzo, y… Nos vemos.
L: Dale, nos vemos linda, chau.
(Olivia cortó y rápidamente sintió como sus lágrimas caían a chorrones)
F: Mi amor, no, no llores…
O: ¿Ya ves? Mi mamá está tratando de hacer una vida nueva, mi papá como un idiota dando vueltas en círculos y yo en el medio. (Sollozaba) Ahora mi papá la va a perder, porque Lorenzo ama a mi mamá y…
F: Pero no te pongas mal mi amor, capás es una simple cena Oli…
O: No ¿que cena? Lorenzo se come a mi mamá con la mirada a penas la ve siempre, por eso nunca lo quise, su manera de verla, no lo quería para ella, no se… No me cayó nunca bien, pero papá es… Otro tipo, es tan bueno, y al final… el que terminó lastimando a mamá fue él.
F: Pero no se acuerda Oli, no es su culpa, no lo siente, no…
O: No digas nada, porque me ponés peor, anda, anda que quiero estar sola Feli por favor…
F: Pero Oli, mi amor… (Tratando de abrazarla)
O: Que te vayas, por favor. (Decía alejándolo)
F: No. No mi amor no te voy a dejar sola, no así.
O: Te vas Felipe porque te saco.
F: Olivia…
O: Te vas Felipe.
(El chico se levantó totalmente enojado y se fue pegando un portazo, los ecos del mismo quedaron sobre la casa silenciosa y rápidamente Olivia se levantó con millonésima de lágrimas cayendo por sus mejillas rosaditas.
Al llegar a su habitación veía esas cosas que ambos padres le habían comprado, la cama, el mueble, un enorme oso que Marcos le compró, junto al otro que le regaló Felipe. Su mirada decaía al sentir esa cadenita que colgaba en su cuello. Caminó hacia la habitación de sus padres y encontró la foto de los tres sobre la cómoda mientras sentía que su corazón se estrujaba al ver las imágenes.
Cuando llegó a la mesita de luz de su madre, encontró sobre el alhajero el anillo de compromiso y la cadenita que él le había regalado eso terminó de destrozar a la pobre Olivia. Sus padres estaban en una crisis tan fea que una supuesta reconciliación no estaba muy cercana. Su vida estaba dividida, estaba vacía una vez más. Su familia se había disuelto y el solo hecho de recordar a su pequeño hermano perdido, la ponía aún peor.
Se asomó al espejo y vio su reflejo en él. Inmensa cosa que la traía inquieta, su silueta, una idea espantosa se asomó sobre su cabeza y corriendo hacia el baño metió su dedo índice y mayor sobre su boca, logro tocar la campanita de su garganta y fue ahí en donde su merienda terminó en el inodoro. Rápidamente se acercó al espejo y su imagen había aliviado, aunque aún estaba inquieta con su  silueta, la pequeña Olivia estaba entrando en una situación horrible, y que si llegaba más lejos, podría ser terriblemente peligroso para su salud.

Victoria ya llegaba a la casa de Lorenzo junto a él mientras la conversación se armaba.

CONTINUARÁ...