martes, 11 de febrero de 2014

Cap. 124° (Empezar de Nuevo)

O: Tenía seis años… ¿Cómo no iba a perdonarte? Te extrañé tanto, te esperé tanto… Pregunté tanto que a al final me cansé de preguntar por vos…
(Confesó Olivia a su madre)
V: Perdoname… Nunca quise irme. A mi tambien me dolió. Sos mi nena. ¿Cómo no voy a extrañarte? No… No tuve la valentía suficiente para llevarte conmigo y cuidarte yo sola, estudiar, no pude… Y entonces pensé que lo mejor sería que te quedaras con tu abuela y con Emilio. Y así fue.
O: N fue lo mejor, yo te necesité... ¡Mucho!
V: Perdoname… (Dijo mientras se llevaba una mano al pecho) Perdoname Oli…
O: No… No vos perdoname mami, vos perdoname por no pensar las cosas antes decirlas… Perdoname. Perdoname por hacer esto de mí, yo sé todo lo que hiciste por mí… Perdoname mami. Gracias mami.
M: Por favor… (Dijo Marcos mientras tomaba ambas en un abrazo)
V: Te amo tanto mi princesita…
O: Yo te amo mami…
*TRES MESES DESPUÉS*
La brisa cálida inundaba el noviembre en la ciudad, y la Familia ya había superado la pérdida, aunque por supuesto, ya no se hablaba de ello. Victoria convivía junto a Olivia y Marcos quien volvió con ellas
La semana se había pasado volando y ya amanecía el primer viernes de noviembre, ese día, era cumpleaños de alguien muy especial que Olivia despertaba con un hermoso Canto)
O: Que los cumplas Feliz… Que los cumplas Feliz, Que los cumplas Ma-Mi-Ta, que los cumplas Feliz…
V: Hay gracias mi amor…
(La armó en un abrazo apretado y se soltaron mientras le daba el desayuno en una bandeja a su madre)
V: Que lindo se ve…
O: Uhi rico no?
V: Mmm si se me antoja un chocolatito ahora.
O: ¿Y el café? Te lo batí, tiene espumita mira…
V: Gracias mi amor, te amo hija.
O: ¡Tambien ma, mucho!
(Se vuelven a abrazar y llegan Llamados de todos los colores, entre ellos un mensaje muy conmovedor)
De: Marcos Guerrero
“No sé que me pasó, en un momento se me puso la cabeza en blanco y recordé que hoy hace un año yo te estaba regalando un anillo, te amo y agradezco haber tenido una hija tan hermosa como vos, Marcos.”
(Victoria al leer el mensaje llena sus ojitos en lágrimas, y ve que de apoco llegan dos mensajes más)
De: Marcos Guerrero
“No hay cumpleaños sin velitas, no hay velitas sin deseos, asique, pida sus tres deseos… ¡Lo recordé!”
De: Marcos Guerrero
“Tu regalo está en la calle, si queres verlo tenés que salir y mirar por la ventana mi amor”
(Victoria se sonríe entre lágrimas y se levanta para ponerse una bata y revolea el teléfono en la cama)
O: ¿Que paso que tanta felicidad?
(Mientras Victoria ingresa al baño, Olivia lee los mensajes. Victoria sale del baño con su improvisado rodete y la bata encima. Se asoma a la ventana y…….

CONTINUARÁ...

Cap. 123° (Dolor+Resentimiento= Perdones Olvidados)

O: Papi… (Dijo acariciando su mejilla) ¿Recordaste todo?
M: Si… Y no…
V: ¿Si y no? O.o
M: Que soy el padre y que no recordé una mierda…¬¬
V: Marcos ¡Tch!
M: Es verdad… (Se sonreía mientras le daba un beso y Olivia los miraba con ambos ojos extendidos sin poder creerlo) Respirá Olivia…
V: ¿Estás bien mi amor?
Preguntó Victoria mientras se sonreían y la miraban verlos sin pestañear como sin entender. Victoria la miró y acariciando su rostro volvió a preguntar…
V: ¿Qué te pasa Oliv?
Olivia los miró fijamente mientras se le escapaba una lágrima. Secó tal lágrima reaccionando, con furia, con el dorso de su remera manga larga. Ambos padres la miraron sin entender, pero ella separó ambos desesperada mientras caminaba hacia a el baño. Volvió a tener una arcada y dos vasos de agua se le fueron.
Victoria tapó su boca al verla devolviendo y solo reaccionó a ayudarla. Se asomó a su hija y ató su pelo con una hebilla. Luego de ver que solo tenía arcadas y nada por largar, la tomó en un abrazo para preguntar.
V: ¿Qué comiste amor? (Sin tener la más mínima idea)
O: Bulimia se llama…
V: ¿Qué?
O: Lo que… lo que tengo… Se llama bulimia. Todo lo que como no llega al organismo, porque lo expulso.
M: ¡¿Qué?! O.O
O: Eso… Que mientras cos te la pasabas de hombre sin rumbo como un maldito adolescente, yo me escondo detrás de esta puta bulímica.
Marcos no reaccionó a eso, pero Victoria sí.
V: ¿Cómo…? (No llegó a responder que terminó de acotarle Olivia)
O: No digas nada… No podés decir nada, mientras que te hacía la sufrida con el salame de tu (Burlando) “Gerente Comercial”, Yo estaba acá, esperando por vos, y por vos… (Dijo señalando a Marcos con su cabeza) No les hecho la culpa, no la tienen, pero…
V: Si que la tengo, no debería haberte dejado llegar a estas instancias…
M: Estas tan delgada…
O: No es ese el punto. (Lo retó)
V: ¿CUÁL ES ENTONCES CARAJO? (Dijo parándose de la cama muy enojada) YO HABRÉ ESTADO MAL SI… PERO MIERDA JAMÁS TE FALTÓ NADA, YO… DÍ MI VIDA PORQUE JAMÁS TE FALTE NI LA MÁS MÍNIMA CAMPAÑA DE OTOÑO INVIERNO. SIEMPRE TE TUVE COMO UNA PRINCESITA, JAMÁS PASASTE NECESIDADES… ¡NO TE ENTIENDO! ¡NO ENTIENDO QUE ES LO QUE TE LLEVÓ A HACER TODO ESTO!
O: ¿NO SABÉS AH? ¿QUERES QUE LO ENUMERE? #TE FUISTE DOS AÑOS CANDO TENÍA APENAS CUATRO AÑOS, VOLVISTE CUANDO TENÍA SEIS Y TUS ESTÚPIDAS CARTAS ME LAS PASÉ SABES POR DONDE ¿NO? #TUS ESTÚPIDAS ÓRDENES PEDORRAS NUNCA ME LAS BANQUÉ… #VOS ME ARRUINASTE PARA EL CLÁSICO, PORQUE LO DETESTO POR IR TANTO A LAS ESTÚPIDAS PROFESORAS… #DOS AÑOS… (Dijo llorando y recordando)
M: ¿Vos dejaste dos años sola a nuestra hija, Victoria?
V: No… (Decía entre lágrimas) Era muy chica yo…
O: Siempre decís lo mismo, te perdiste dos años de mi vida y fueron claves… Te perdiste mi primer día de clases… (Decía Olivia en reclamo con dolor en su voz)
V: Basta. Basta por favor… No me juzgues si saber… (Le dijo algo dolida y arrepentida) Yo te pedí perdón y me había perdonado…
*Flash Back* (Narra Victoria)
El primer día de la primavera, llegué a esa Mansión una vez más, ya estaba bien especializada y lista para tomar esa empresa en mis manos. Dos años… Largos dos años me tomé para irme a Francia, a especializarme en Gerenta General de Empresas.
Realmente sentía un desahogo enorme saber que volvería a ver a mi chiquita, tuve una pequeña inocente, fruto de la pasión y lujuria de una noche, de un error. Ella tuvo que lidiar con mis responsabilidades, mucho más que yo…
Ví que el auto estaba llegando a la Mansión Bandi, es tan enorme y blanca, cálida, tiene ese algo familiar que amo de esa casa, que me emociona al verla. Pero lo que más me emociona es saber que voy a volver a verla, al fin, la extrañé tanto… Mi pequeña Olivia, seis años tiene mi nena.
Ingresé a la casa con una caja enorme color rosa pastel para ella, ya que faltaba poco para su cumpleaños. No podía llegar con las manos vacías después de tanto tiempo. Con una gran sonrisa, mi sonrisa esa que ella no heredó de mí, sinó del mujeriego de su padre. Aún lo recuerdo, eso aún me pone la piel de gallina. Trato de mover mi cabeza y expulsar esos pensamientos de mí. Solo quedate como estas, es hija de un Inglés, nadie que conociste antes de venir acá hace siete años ¿Si? ¡Ya olvídalo Victoria!
La casa estaba vacía, pero de pronto escucho unos paso acelerados, eran pequeños pasos de un zapato, un pequeño zapato. Mi sonrisa no se hizo esperar. Pude escuchar como llamaba desde lejos, pero cada vez más cerca *¡EMILIO! ¡EMILIO VENÍ NO TE ESCONDAS!* Gritaba una aguda y dulce voz de niña. Era ella, era mi niña.
Cuando los gritos cedieron, la niña se asomó por mis ojos y la ví. Llevaba un hermoso vestido rosa, rosa pastel, como la caja que le traje. Los zapatitos brillaban, era una hermosa niña, con largo cabello obscuro y rebelde como el de su padre, sus ojos y naricita eran idénticos a los míos.
Me miró y me mostró su sonrisa, era enorme como la de su padre, esa no era mi sonrisa, cada vez tenía más parecido a ese hombre. Pero sus ojos no eran de mi mismo color, eran obscuros y penetrantes como los de su padre. Se parece tanto a él. ¡Por dios! ¿Que haré con este maldito secreto toda mi vida?
Moví mi cabeza una vez más, mientras ella se alejaba por donde vino, yo no pude moverme ya que estaba zambullida en mis pensamientos. Cuando ella volvió de la mano de él, de Emilio.
Em: Ya te dije amor, tenés que buscar mejor Oli…
(Cayó su boca al verme parada frente a él. La niña presionó su mano y le dijo con esa misma voz que antes había escuchado)
O: Te dije Emilio… (Dijo la niña recordándole)
Em: Victoria… (Susurró Él mientras yo dejaba la caja a un lado y me amarraba a su abrazo) Estas, de vuelta…
V: Si… Hola.
Em: Hola Corazón… (Me amarró fuerte mientras me susurró cerca del oído) Mi chiquita…
V: Volví… Estoy en casa…
Em: Estas en casa.
(Abrí mis ojos humedecidos y vi a mi niña. Ella nos miraba sin entender. Pero no se hizo esperar y preguntó)
O: Emi… ¿Quién es ella?
(Mi rostro se transformó, y me separé de Emilio al ver que él tambien se tensó al escucharla)
Em: Am, Oli… Ella es… es tu madre.
V: ¿Acaso ya no me recordás mi niña? (Dije extendiendo mis brazos, con cierto grado de dolor por dentro, si ella no me recordaba era mi culpa, solo mía, tendría que habérmela llevado. Fui una estúpida cobarde. Me odio de solo pensarlo. La niña se asomó a Emilio y se aferró a su cintura para decir con esa hermosa voz)
O: Mi mami tenía el pelito negro, ella no es mi mami…
(¡Dios el cabello! Me había olvidado. Teñí mi cabello y ahora es un rubio platinado. Decidí conservarlo así. Al menos me recuerda)
Em: Em… Ella…
V: Mi amor, soy yo… Si soy yo… (Dije acercándome a ella, pero se escondió tras Emilio) Olivia…
O: Mi mami es otra, no me dejan hablar con eXtraños… (Sonó preocupada mientras decía con dificultad la última palabra)
V: Pero…
Em: Victoria… Dejame ¿sí?
Dijo viéndome a los ojos. Le asentí con respeto, él cuidó muy bien de ella durante estos dos años, no puedo negarme. Me alejé por el pasillo hasta mi escritorio. Me duele que no me reconozca, doy cada segundo por ella, todo esto es por ella, por ella y el futuro que sueño que tenga, y para eso necesito tomar el mando del negocio familiar.
~~~
Cuando llegué al living tras diez minutos de espera, ella se asomó a mí con un cuadrito en rosado y una de mis fotos con el cabello castaño y me miró mientras me agachaba a su estatura. Le sonreí y ella asomó su mano a una de mis mejillas, yo puse mi mano encima de la suya y le susurré.
V: Hola princesa, volvió mamá…
O: Hola mamita…
(Dijo al fin mi pequeña al instante en el que sentía como mi corazón volvía a bombear. Tenía miedo de que volviera a rechazarme. La tomé en mis brazos y me paré con ella en mis brazos)
V: Hola bebe, mami te extraño mucho, mucho…
O: ¿Enserio mami? (Dijo ella, tan dulce e inocente)
V: Siempre, cada día que estuve lejos tuyo mami pensó en vos.
O: Yo tambien pensé en vos mami.
~~~
Era madrugada, y una inmensa lluvia comenzó a caer, sonaban truenos, y no pude evitar levantarme. Me senté en la cama y me puse una bata. Recordando algo que jamás se me olvidaba, que Olivia detestaba las tormentas.
Llegué a la puerta de su habitación, pero al llegar ella no estaba. Mi boca se secó y de repente me veía corriendo las escaleras desesperada por saber en dónde estaba. Llegué a la cocina y no la ví, asique luego de recorrer varios lugares llegué a la habitación de Emilio, y ahí se escuchaba un pequeño sollozo.
Me acerqué a la puerta, y la vi aferrada en sus brazos mientras el acariciaba su largo cabello. Mi garganta se armó en un nudo, mientras las lágrimas no se hicieron esperar. –Ella aún no se acostumbra a vos, Victoria. La abandonaste ¡Sos pésima madre, Entendé!– Me regañé mi misma.
No pude esperar e ingresé en la habitación para tomarla de los brazos de Emilio, pero ella no quiso separarse de él.
V: Vení conmigo hija, vení que mami te cuida…
O: Si mami… Teno miedo mami…
(Dijo llorando mi pequeña niña. Con ella amarrada en mí subí a la habitación. Al llegar, la acomodé entre mis brazos y allí le dije)
V: No tenés porque tener miedo princesa, mamá está con vos…
O: No te vayas mami, no me dejes mami… (Me suplicaba llorando)
V: Nunca más mi amor. (Besé su frente mientras acariciaba su cabello) Nunca más me voy a ir, jamás voy a volver  dejarte sola… (Lloraba de angustia, me dolía verla así) Perdoname mi amor, perdona a mamá…
O: Yo te perdono mami, yo si te perdono…
(Me dijo ella mientras terminaba de dormirse en mis brazos, mi angelito)

*Fin Flash Back*
O: Tenía seis años… ¿Cómo no iba a perdonarte? Te extrañé tanto, te esperé tanto… Pregunté tanto que a al final me cansé de preguntar por vos…

CONTINUARÁ...

jueves, 6 de febrero de 2014

Cap.122° (Desviando la Felicida de la Infelicidad)

Cuando Olivia pasaba por el frente del kiosco de su abuelo, sin darse cuentas, se toma de una pared ya que un mareo se apoderó de sus sentidos bajando la densidad de su energía, ya que le estaban haciendo falta muchísimo las vitaminas y demás que contienen los alimentos que no termina de dar a su cuerpo ya que los expulsa de él bruscamente sin dar a paso al procedimiento natural y eso, eso le estaba haciendo mucho daño.
Pepe nota a su joven nieta algo rara, apoyada en una pared mientras tomaba su cabeza. Pepe no vio nada bien eso, entonces se salió de su lugar para salir hacia afuera. A eso que iba a preguntarle que le pasaba, ella flaquea y sus piernas se doblan haciéndola desvanecer en los brazos de su abuelo, pero sin perder la consciencia.
P: ¡Preciosa!
O: ¿Eh? (Dijo mientras elevaba su mirada para verlo) Hola abuelo…
P: ¿Qué te pasa Olivia? (Dijo arrastrándola hacia el kiosco para apoyarla sobre una silla mientras le ofrecía un vaso de agua…
O: Nada… Nada malo, creo.
P: ¿Cómo creo?
O: Yo…
P: ¿Estas un poco mejor? ¿O queres que llame a mamá? ¿Un médico? (Dijo velozmente)
O: No… No es necesario, estoy bien.
P: Mmm… (Nada convencido le ofrece) ¿Queres un matecito?
O: Haber… (Dijo aceptando la invitación de su abuelo)
P: Mira, solo abro estas para vos… (Dijo abriendo un paquete de galletitas de chocolate, las que solían ser favoritas de ella)
O: No, calorías… (Con muecas de rechazo llevando, por inercia, una mano a su estómago)
P: ¿Cómo no? ¿Qué calorías Olivia? ¿Si estas re delgada?
O: No, nada que ver… Aparte, no…
P: No me digas que no estás comiendo ¿no?
O: No… ¿Cómo… como no voy a comer?
P: No me mientas… (Dijo conociéndola demasiado)
O: Bueno si… Am, hace bastante que no como comida como la gente…
P: ¿Y a vos te parece que eso está bien?
O: No… ¿Vos tambien vas a hablar con mamá? (Dijo algo entristecida al recordar el enojo de Felipe)
P: No, no voy a hablar con tu mamá… Pero vos sí.
O: No me hagas esto por favor…
P: ¿Pero que queres? ¿Desvanecerte por ahí?
O: Ya ¿Si? Está bien, está bien voy a comer…
(Tomando una galletita, Olivia le hizo entrada en su boca y apenas llegando al primer mordisco corrió al primer inodoro que tuvo cerca. La arcada tomó su garganta dando paso a descargar todo lo poco que su organismo tenía. Pepe llego hasta ella, todo su cabello y viéndola llorar y devolver sin parar.
Al ver que su cuerpo seguía respondiendo a las arcadas, pero que ya no tenía más para devolver, la dejó mientras buscaba un vaso de agua para ella. Volvió con ella unto al vaso y entregándoselo, ella tomó el poco de agua desesperada, mientras el acariciaba su cabello, pero su estómago no aguantó y volvió a devolver el gran trago de agua que había ingerido.
Pepe sacó el teléfono de su pantalón y sin decir nada presionó para llamar a Victoria.
O: ¿Que-que hacés abuelo? N-no… (Susurró a mitad de una arcada nueva tras otra)
*Llamada Telefónica*
V: ¿Hola?
P: Hola Querida…
V: ¿Papá? ¿Cómo estás? ¿Todo bien?
P: No, no deja… (Le decía alejándose de Olivia quien quería interrumpir su conversación)
V: ¿Qué?
P: Que necesito que vengas ahora mismo…
O: No… (Susurró Olivia algo agotada)
V: Si. Pero no me preocupes, ¿estás bien te pasa algo?
P:¡Dios Olivia! (Dijo sosteniendo a la chica inconsciente en sus brazos)
V: ¿Olivia? ¿Qué suc…?
P: (Interrumpiéndola) ¡Olivia, Victoria! ¡Olivia se me desmayó corré!
~~~
V: Olivia… (Le murmuró en el oído y ella se despertó viéndola)
O: ¿Mamá? (Dijo despertándose) ¿Haces acá ma? (Pregunto desesperada)
V: E-El abuelo, me llamó y justo dice que te desmayaste… ¿estás bien mi amor?
O: Y n-no te dijo nada más él?
V. Si… (Dijo con la carita desentendida) Que querías hablar conmigo…
Olivia la miró horrorizada, pero interrumpió Marcos ingresando.
M: ¿Cómo estas princesa?
(Ingresó mientras que ella se levantaba y con tremenda seriedad le dijo)
O: Ah… vos…
M: Yo… Tu papá. Hola.
O: Hola MARCOS. (Dijo diciendo clarito)
M: ¿Ves como me dice Victoria? ¿A vos te parece? (Dijo algo desanimado apoyando su cabeza sobre la espalda de Victoria y tomándola por la cintura. Pero elevó rápidamente la vista para ver la reacción de su hija)
O: ¡Mierda! ¿Ustedes….? (Dijo con una inmensa sonrisa, mientras Victoria se percataba y sonreía. Marcos amarró más a su mujer contra él mientras respondía a su emoción)
M: Respirá hija…
O: Papi… (Dijo acariciando su mejilla) ¿Recordaste todo?

M…………..

CONTINUARÁ...

domingo, 2 de febrero de 2014

Cap. 121° (Dolores Expuestos)

Tomando sus caderas la montó en sus caderas con las piernas amarradas y la elevó al desayunador)
M: Yo te amo Victoria… No sé de donde, no sé como, pero te amo…
V: Yo si sé como, yo si sé porque…
(Victoria se sonrió y mientras sentía los besos. Sus lágrimas no se hicieron esperar y Marcos mordió succionando levemente su lóbulo haciendo que Victoria lo apartara para verlo a los ojos si creer)
V: No… ¿No siento yo sola? ¿Vos sentís igual que yo?
M: Con toda el alma… Es increíble. Sueño con vos, tengo recuerdos, éramos tan felices, podemos retomar nuestra vida, yo siento que si vos me quedo parado, que no puedo avanzar.
V: Yo me muero sin vos mi amor…
(Marcos unió su frente a la de ella y le susurró cálidamente)
M: Te amo Victoria…
(Victoria se sonrió sin saber como responder, tanto había soñado eso últimos meses porque él le dijera eso, que aún no se lo creía. Tomó su mentón elevando la mirada y llamando la atención de sus ojos le terminó por decir…)
V: Yo te amo mi amor.
(Marcos tomó la blusa de Victoria y le estiró un botón haciendo que se desprendiera)
V: Está nuestra hija acá amor…
M: Olivia se acaba de ir a su ensayo.
V: ¿Como sabes?
M: Y… Es sábado. ¿No sentiste la puerta?
V: Te amo con toda mi alma. (Marcos se sonrió)
M: Es increíble que te ame tanto y que no me haya dado cuenta antes. Esto es tan fuerte Victoria…
V: Eso te lo decía yo cuando apenas podía creer que me había enamorado de mi apuesto chofer. Que terminó siendo el amor de mi vida.
(Ambos se sonreían mirándose a los ojos y cuando recordó los gustos de Marcos, se propuso a conquistarlo del lado sexual “Debilidad Guerrero”)
V: Ahora vas a ver de lo que casi te perdés…
(Tomó el labio inferior de Marcos tirándolo y dejando una pequeña línea de que oprimió con su colmillo que lo hizo sobresaltarse)
M: Pero de eso no tengo duda.
V: ¿Es humano hacer esto a las ocho de la mañana? (Preguntó con una sonrisa)
M: Lo hice mucho más temprano…
V: Marcos ¬¬
M: Yo lo recuerdo, y es más, era con vos ¬¬
V: ¿Recordaste eso?
M: No, pero ya me lo afirmaste, fue así…
V: Ha que vivo sos… (Dijo entre sonrisas)
*En el Galpón*
O: Perdón, perdón vamos de nuevo…
Mq: ¿Estás bien amor?
F: Eso, ¿estás bien Mi amor?
Mq: ¡Ehi! Era mía antes que tuya ¬¬
F: Claro, antes u-u
O: Jaja no se peleen, y si estoy bien. Voy al baño ¿me dejan?
F: Si anda tranquila hermosa.
(Dando un pequeño beso, ella se dirigió hacia el baño, y viéndola irse Felipe la miró diciéndole que la vaya a ver y ella terminó)
Mq: ¿Yo si sirvo para eso no?
F: Por favor…
Mq: Maqui la mejor ¬¬
F: Bueno, ganaste ya está.
(Se iba sonriente mientras llegaba al baño ingresó en silencio, cuando escuchó lo que sospechaba)
Mq: Cada vez más flaca, casi no come. ¡Yo sabía que algo tenías carajo!
(Salió corriendo hasta en donde estaba Felipe y apartándolo hacia un costado le contó lo que sucedía y lo que sospechaba)
F: ¿Qué pasa Maqui? ¿Por qué me agarras así?
Mq: Pasa, pasa muy feo… (Decía nerviosa)
F: ¿Le pasa algo?
Mq: Si, si Feli le pasa algo… ¡y muy feo!
F: ¿Qué le pasa? ¡Hablá boluda dale!
Mq: Bulimia, eso tiene ¡Bulimia!
F: ¿Bulimia? ¿Estás segura Maqui?
Mq: ¿No te acordás de las clases de Biología? Los bulímicos comen y luego vomitan.
F: ¿Está vomitando?
Mq: Si, se pasa los dedos hasta la garganta… (Dijo algo shockeada)
F: No… ¿Vos estás segura?
O: ¿Segura de qué?
Mq: De, que…
F: Necesitamos hablar Olivia. (La miró seriamente)
O: Ok, como quieras…
(Agarró a su novia por el brazo y la apartó hacia un lugar más alejado quedando solos)
F: ¿Qué mierda tenés? Yo se que algo te pasa y no soy boludo.
O: Nada, ¿Por qué me lo preguntas?
F: ¡Estas devolviendo! ¡No comés! ¡No estás más gorda mi amor! ¡Estas más flaca que desde que te conocí!
O: No, no puede ser…
F: Pero ¿que tenés en los ojos? (Tomando su rostro lo acunó entre sus manos) ¿Qué te pasa Oli?
(Olivia comenzó a llorar mientras que él la miraba a los ojos con tristeza y preocupación. Ella lo envolvió en un abrazo mientras le confesaba)
O: No sé…
F: Bulimia ¿no será?
O: ¿Bulimia? No lo creo tan grave. ¿Vos… sabés lo que eso? ¡No es joda eso Felipe!
F: Y entonces ¿que es? Si comes y luego devolvés sin poder digerir en paz ¡Es eso! Es bulimia!
O: Si, pero no puedo pararlo, como y… no lo puedo retener.
F: Por dios… ¿Y lo decís así?
O: Pero…
F: ¿Qué pero? ¿Esto lo sabe tu mamá?
O: No, no lo sabe… (Viendo como Felipe la miraba dijo antes que él dijera algo) ¡Y no lo va a saber!
F: ¿No? ¡Vamos a ver si no! (Se hizo a un costado mientras caminaba en dirección a su casa)
O: ¡No! ¡Felipe! ¡No le cuentes NO!
F: ¿Cómo no le voy a contar? ¿Y si te enfermas peor por esto? ¿Vos estás loca?
O: Yo se lo voy a decir, pero no ahora, ella está con mi papá, ella…
F: ¿Con tu papá? ¡Con más razón!
O: No, Feli por favor…
F: ¡Por favor un carajo Olivia! ¡Estas enferma y no te voy a dejar así!
O: ¡Es mi cuerpo y yo hago lo que quiero con él! ¡Y si no te gusta simplemente no me veas más y punto!
(Ella caminó delante de él mientras lo veía caminar. Felipe no olvidó lo que le sucedía, pero sin retorno volvió a caminar hacia su destino.
Cuando llegó a la casa de Victoria, presionó el timbre pero nadie atendía. Probó con llamar a Victoria en el teléfono pero tampoco atendía. Finalmente se fue del lugar muy frustrado de no poder avisar a Victoria de lo que sucedía con Olivia, pero no dejaría de intentar.
Por otra parte, Victoria llevaba a Marcos a la casa Quinta de Octavio, que es el lugar en donde él la había dejado por primera vez. Al llegar, Marcos tenía la inquietud de saber en donde estaban)
M: ¿Que hacemos acá, eh?
V: ¿No tenés ni siquiera un pequeño recuerdo?
M: No…
(Observaban la casa desde afuera, desde la entrada, y Marcos la miró sonriendo mientras se tildaba viendo la casa. Victoria comenzó a contarle lo que sucedía con aquella casa y él no podía creerlo.
Finalmente ingresaron dentro, se encontraron con la casa descuidada, pero tan hermosa como solía ser. Marcos miraba todo sin recuerdos, solo un vació que lo envolvía al sentir la nostalgia de conocer el lugar.
V: Decime algo…
M: Yo conocía esta casa por dentro.
V: Si, por supuesto. Pero solo viniste una vez, sabías en donde era, porque ya te conté, esa vez que no me casé…
M: Claro… (Recorría la casa con la mirada, mientras muy pensativo trataba de recordarla) ¡Todo esto es una mierda! (Dijo muy enojado consigo mismo)
V: ¿Qué te pasa? (Preguntó ella apenada sin entender)
M: Todo esto, no el lugar, hablo de… Mi memoria, y… Te juro que siento que estuve acá, pero que no… No lo recuerdo, que no… No me, no me encuentro, no encuentro los recuerdos, las cosas… Me pone tan nervioso todo esto…
V: Tranquilo, bueno no te pongas mal.
M: Pero esto es una mierda ¿me entendes? Yo sé que no me entendes, pero… Siento el vacío de conocer el lugar, y la necesidad de recordarlo, porque siento que me duele no recordarlo.  ¡Que injusto Carajo!
(Pegaba con un puño una pared, mientras se aferraba la frente con una mano. Victoria presionó la mano de él con la suya y la desenvolvió del puño que tenía. Marcos la miró y no se contuvo a abrazarla)
M: Gracias, gracias por ayudarme.
V: Voy a hacer lo imposible por ayudarte a recuperar lo perdido. Vamos a recuperar todo lo que perdimos mi amor.
M: Gracias. Yo… No sé que sería de mí sin tu ayuda. Eso es tan confuso, es como… Como si el que vivió mi vida haya sido otra persona y me la haya pasado a mí de cero. O como si yo hubiese vivido todo En Otra Vida. Es increíble…
V: Y vas a poder… Tranquilo que vas a recuperar tu vida mi amor.
(Marcos la miró a los ojos y notó esa fé y esperanza que la envolvían y sin pensarlo volvió a amarrarse en ese abrazo con ella diciéndole)
M: Yo sé que voy a poder. Con vos a mi lado yo voy a poder.

CONTINUARÁ...