martes, 11 de febrero de 2014

Cap. 123° (Dolor+Resentimiento= Perdones Olvidados)

O: Papi… (Dijo acariciando su mejilla) ¿Recordaste todo?
M: Si… Y no…
V: ¿Si y no? O.o
M: Que soy el padre y que no recordé una mierda…¬¬
V: Marcos ¡Tch!
M: Es verdad… (Se sonreía mientras le daba un beso y Olivia los miraba con ambos ojos extendidos sin poder creerlo) Respirá Olivia…
V: ¿Estás bien mi amor?
Preguntó Victoria mientras se sonreían y la miraban verlos sin pestañear como sin entender. Victoria la miró y acariciando su rostro volvió a preguntar…
V: ¿Qué te pasa Oliv?
Olivia los miró fijamente mientras se le escapaba una lágrima. Secó tal lágrima reaccionando, con furia, con el dorso de su remera manga larga. Ambos padres la miraron sin entender, pero ella separó ambos desesperada mientras caminaba hacia a el baño. Volvió a tener una arcada y dos vasos de agua se le fueron.
Victoria tapó su boca al verla devolviendo y solo reaccionó a ayudarla. Se asomó a su hija y ató su pelo con una hebilla. Luego de ver que solo tenía arcadas y nada por largar, la tomó en un abrazo para preguntar.
V: ¿Qué comiste amor? (Sin tener la más mínima idea)
O: Bulimia se llama…
V: ¿Qué?
O: Lo que… lo que tengo… Se llama bulimia. Todo lo que como no llega al organismo, porque lo expulso.
M: ¡¿Qué?! O.O
O: Eso… Que mientras cos te la pasabas de hombre sin rumbo como un maldito adolescente, yo me escondo detrás de esta puta bulímica.
Marcos no reaccionó a eso, pero Victoria sí.
V: ¿Cómo…? (No llegó a responder que terminó de acotarle Olivia)
O: No digas nada… No podés decir nada, mientras que te hacía la sufrida con el salame de tu (Burlando) “Gerente Comercial”, Yo estaba acá, esperando por vos, y por vos… (Dijo señalando a Marcos con su cabeza) No les hecho la culpa, no la tienen, pero…
V: Si que la tengo, no debería haberte dejado llegar a estas instancias…
M: Estas tan delgada…
O: No es ese el punto. (Lo retó)
V: ¿CUÁL ES ENTONCES CARAJO? (Dijo parándose de la cama muy enojada) YO HABRÉ ESTADO MAL SI… PERO MIERDA JAMÁS TE FALTÓ NADA, YO… DÍ MI VIDA PORQUE JAMÁS TE FALTE NI LA MÁS MÍNIMA CAMPAÑA DE OTOÑO INVIERNO. SIEMPRE TE TUVE COMO UNA PRINCESITA, JAMÁS PASASTE NECESIDADES… ¡NO TE ENTIENDO! ¡NO ENTIENDO QUE ES LO QUE TE LLEVÓ A HACER TODO ESTO!
O: ¿NO SABÉS AH? ¿QUERES QUE LO ENUMERE? #TE FUISTE DOS AÑOS CANDO TENÍA APENAS CUATRO AÑOS, VOLVISTE CUANDO TENÍA SEIS Y TUS ESTÚPIDAS CARTAS ME LAS PASÉ SABES POR DONDE ¿NO? #TUS ESTÚPIDAS ÓRDENES PEDORRAS NUNCA ME LAS BANQUÉ… #VOS ME ARRUINASTE PARA EL CLÁSICO, PORQUE LO DETESTO POR IR TANTO A LAS ESTÚPIDAS PROFESORAS… #DOS AÑOS… (Dijo llorando y recordando)
M: ¿Vos dejaste dos años sola a nuestra hija, Victoria?
V: No… (Decía entre lágrimas) Era muy chica yo…
O: Siempre decís lo mismo, te perdiste dos años de mi vida y fueron claves… Te perdiste mi primer día de clases… (Decía Olivia en reclamo con dolor en su voz)
V: Basta. Basta por favor… No me juzgues si saber… (Le dijo algo dolida y arrepentida) Yo te pedí perdón y me había perdonado…
*Flash Back* (Narra Victoria)
El primer día de la primavera, llegué a esa Mansión una vez más, ya estaba bien especializada y lista para tomar esa empresa en mis manos. Dos años… Largos dos años me tomé para irme a Francia, a especializarme en Gerenta General de Empresas.
Realmente sentía un desahogo enorme saber que volvería a ver a mi chiquita, tuve una pequeña inocente, fruto de la pasión y lujuria de una noche, de un error. Ella tuvo que lidiar con mis responsabilidades, mucho más que yo…
Ví que el auto estaba llegando a la Mansión Bandi, es tan enorme y blanca, cálida, tiene ese algo familiar que amo de esa casa, que me emociona al verla. Pero lo que más me emociona es saber que voy a volver a verla, al fin, la extrañé tanto… Mi pequeña Olivia, seis años tiene mi nena.
Ingresé a la casa con una caja enorme color rosa pastel para ella, ya que faltaba poco para su cumpleaños. No podía llegar con las manos vacías después de tanto tiempo. Con una gran sonrisa, mi sonrisa esa que ella no heredó de mí, sinó del mujeriego de su padre. Aún lo recuerdo, eso aún me pone la piel de gallina. Trato de mover mi cabeza y expulsar esos pensamientos de mí. Solo quedate como estas, es hija de un Inglés, nadie que conociste antes de venir acá hace siete años ¿Si? ¡Ya olvídalo Victoria!
La casa estaba vacía, pero de pronto escucho unos paso acelerados, eran pequeños pasos de un zapato, un pequeño zapato. Mi sonrisa no se hizo esperar. Pude escuchar como llamaba desde lejos, pero cada vez más cerca *¡EMILIO! ¡EMILIO VENÍ NO TE ESCONDAS!* Gritaba una aguda y dulce voz de niña. Era ella, era mi niña.
Cuando los gritos cedieron, la niña se asomó por mis ojos y la ví. Llevaba un hermoso vestido rosa, rosa pastel, como la caja que le traje. Los zapatitos brillaban, era una hermosa niña, con largo cabello obscuro y rebelde como el de su padre, sus ojos y naricita eran idénticos a los míos.
Me miró y me mostró su sonrisa, era enorme como la de su padre, esa no era mi sonrisa, cada vez tenía más parecido a ese hombre. Pero sus ojos no eran de mi mismo color, eran obscuros y penetrantes como los de su padre. Se parece tanto a él. ¡Por dios! ¿Que haré con este maldito secreto toda mi vida?
Moví mi cabeza una vez más, mientras ella se alejaba por donde vino, yo no pude moverme ya que estaba zambullida en mis pensamientos. Cuando ella volvió de la mano de él, de Emilio.
Em: Ya te dije amor, tenés que buscar mejor Oli…
(Cayó su boca al verme parada frente a él. La niña presionó su mano y le dijo con esa misma voz que antes había escuchado)
O: Te dije Emilio… (Dijo la niña recordándole)
Em: Victoria… (Susurró Él mientras yo dejaba la caja a un lado y me amarraba a su abrazo) Estas, de vuelta…
V: Si… Hola.
Em: Hola Corazón… (Me amarró fuerte mientras me susurró cerca del oído) Mi chiquita…
V: Volví… Estoy en casa…
Em: Estas en casa.
(Abrí mis ojos humedecidos y vi a mi niña. Ella nos miraba sin entender. Pero no se hizo esperar y preguntó)
O: Emi… ¿Quién es ella?
(Mi rostro se transformó, y me separé de Emilio al ver que él tambien se tensó al escucharla)
Em: Am, Oli… Ella es… es tu madre.
V: ¿Acaso ya no me recordás mi niña? (Dije extendiendo mis brazos, con cierto grado de dolor por dentro, si ella no me recordaba era mi culpa, solo mía, tendría que habérmela llevado. Fui una estúpida cobarde. Me odio de solo pensarlo. La niña se asomó a Emilio y se aferró a su cintura para decir con esa hermosa voz)
O: Mi mami tenía el pelito negro, ella no es mi mami…
(¡Dios el cabello! Me había olvidado. Teñí mi cabello y ahora es un rubio platinado. Decidí conservarlo así. Al menos me recuerda)
Em: Em… Ella…
V: Mi amor, soy yo… Si soy yo… (Dije acercándome a ella, pero se escondió tras Emilio) Olivia…
O: Mi mami es otra, no me dejan hablar con eXtraños… (Sonó preocupada mientras decía con dificultad la última palabra)
V: Pero…
Em: Victoria… Dejame ¿sí?
Dijo viéndome a los ojos. Le asentí con respeto, él cuidó muy bien de ella durante estos dos años, no puedo negarme. Me alejé por el pasillo hasta mi escritorio. Me duele que no me reconozca, doy cada segundo por ella, todo esto es por ella, por ella y el futuro que sueño que tenga, y para eso necesito tomar el mando del negocio familiar.
~~~
Cuando llegué al living tras diez minutos de espera, ella se asomó a mí con un cuadrito en rosado y una de mis fotos con el cabello castaño y me miró mientras me agachaba a su estatura. Le sonreí y ella asomó su mano a una de mis mejillas, yo puse mi mano encima de la suya y le susurré.
V: Hola princesa, volvió mamá…
O: Hola mamita…
(Dijo al fin mi pequeña al instante en el que sentía como mi corazón volvía a bombear. Tenía miedo de que volviera a rechazarme. La tomé en mis brazos y me paré con ella en mis brazos)
V: Hola bebe, mami te extraño mucho, mucho…
O: ¿Enserio mami? (Dijo ella, tan dulce e inocente)
V: Siempre, cada día que estuve lejos tuyo mami pensó en vos.
O: Yo tambien pensé en vos mami.
~~~
Era madrugada, y una inmensa lluvia comenzó a caer, sonaban truenos, y no pude evitar levantarme. Me senté en la cama y me puse una bata. Recordando algo que jamás se me olvidaba, que Olivia detestaba las tormentas.
Llegué a la puerta de su habitación, pero al llegar ella no estaba. Mi boca se secó y de repente me veía corriendo las escaleras desesperada por saber en dónde estaba. Llegué a la cocina y no la ví, asique luego de recorrer varios lugares llegué a la habitación de Emilio, y ahí se escuchaba un pequeño sollozo.
Me acerqué a la puerta, y la vi aferrada en sus brazos mientras el acariciaba su largo cabello. Mi garganta se armó en un nudo, mientras las lágrimas no se hicieron esperar. –Ella aún no se acostumbra a vos, Victoria. La abandonaste ¡Sos pésima madre, Entendé!– Me regañé mi misma.
No pude esperar e ingresé en la habitación para tomarla de los brazos de Emilio, pero ella no quiso separarse de él.
V: Vení conmigo hija, vení que mami te cuida…
O: Si mami… Teno miedo mami…
(Dijo llorando mi pequeña niña. Con ella amarrada en mí subí a la habitación. Al llegar, la acomodé entre mis brazos y allí le dije)
V: No tenés porque tener miedo princesa, mamá está con vos…
O: No te vayas mami, no me dejes mami… (Me suplicaba llorando)
V: Nunca más mi amor. (Besé su frente mientras acariciaba su cabello) Nunca más me voy a ir, jamás voy a volver  dejarte sola… (Lloraba de angustia, me dolía verla así) Perdoname mi amor, perdona a mamá…
O: Yo te perdono mami, yo si te perdono…
(Me dijo ella mientras terminaba de dormirse en mis brazos, mi angelito)

*Fin Flash Back*
O: Tenía seis años… ¿Cómo no iba a perdonarte? Te extrañé tanto, te esperé tanto… Pregunté tanto que a al final me cansé de preguntar por vos…

CONTINUARÁ...

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