(Finalmente con un simple
Jean azul obscuro apretado a sus hermosas piernas, una blusa blanca y unas
chatas, bajó a las corridas y se le apareció a Marcos una vez más y antes de
poder decir algo, él le acotó)
M: Digamos que, ¡desnudita
se veía más lindita! (Sonriendo divertido. Victoria lo miró con su peor cara y
le contestó)
V: Me voy a lo de mis
amigos, nos vemos cuando se aparezca. Una sola cosa…
M: La escucho…
V: En cuento volvamos ya no quiero que esté
acá me escuchó? Olivia va a venir conmigo y no quiero que se ponga mal por ¡TU
culpa!
M: Hace cinco minutos me
mostrabas tu cuerpo en bandeja y ahora ¿me estas echando?
V: Si, si, te, lo estoy echando
Marcos…
M: No entiendo porque no
nos tratamos de vos, tenemos una hija y…
V: No te doy, no, no le
doy ese tipo de confianza a usted ¿oka?
M: Oka… (Dijo afirmándola)
¿Estás loca sabías?
V: ¿Y usted es un idiota
sabía?
M: Oka… (Volvió decir sonriéndose)
Te.. ¡Se iba!
V: ¿Me estas echando de mi
casa? O.O
M: No… ¿Sabés que? No digo
más nada.
V: Hay… “No digo más nada”
(Lo burlaba) Pobrecito el señor ¿ahora se enoja tambien?
M: No, no me enojé
Victoria, simplemente que a veces sos tan rara que es mejor callarse y no
decirte nada u.u
V: Ahh, no… ¿Me estás
diciendo insoportable?
M: No, ¿ves? Anda, o me
voy yo, ¿queres?
V: No, me voy yo…
M: Te vas… ¡Andate!
V: No, andate Vos, ¡Usted
Marcos!
M: Bueno, me voy..
(Se asomaba a la puerta y
ella se inclinaba a cerrarla, cuando Marcos la toma por la cintura y la aprieta
a él murmurándole)
M: ¡Estás loca!
V: Y vos sos un idiota…
M: Si, pero el idiota te
tiene agarrada y no queres que te suelte ¿no?
V: No… (Dijo sin dudar,
hasta que se retractó) ¡Sí! Si, si soltame.
(Se Salió de él, mientras
Marcos se sonreía. Victoria agarró su cartera, las llaves del auto y terminó)
V: ¡Me voy yo!
M: Chau. (Se tiró
nuevamente en el sillón)
V: ¡Chau idiota!
M: De nada bombón.
(Se sonrió, enojando aún
más a Victoria para terminar con un portazo e irse enojada, pero algo
satisfecha de su pequeño berrinche de adolescente.
Una semana más dio su paso y sin Marcos, su decisión
fue fija y se terminó yendo. Una tarde de viernes, Marcos tenía que ir si o si
a la empresa, era Reunión mensual de Directorio y tenía que reunirse a charlar
sobre el progreso de la Fábrica. Victoria estaría allí, y Marcos tenía sus
nervios presentes, ya que no sabía porque, pero aquella mujer lo ponía nervios,
muy nervioso.
La Reunión dio su comienzo y todos estaban reunidos en
la Sala de Reuniones. Marcos, junto a Elena, Lorenzo, Natacha y los demás
miembros de la mesa estaban ahí, pero solo faltaba ella, Victoria.
Luego
de unos minutos, la puerta se abrió e ingreso ella, con uno de sus trajecitos
en negro, la boca rojo carmesí y sus increíbles ondas en bucles que caían sobre
sus hombros. Marcos, sintió como su boca comenzaba a secarse, mientras ella se
disculpaba y se sentaba....)CONTINUARÁ...
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