sábado, 26 de octubre de 2013

Capitulo 93° (El accidente)

(Finalmente cortaron y Marcos se alistó para salir mientras Victoria seguía en camino. Pero ninguno se dio cuenta que sería el fin de ese hermoso momento y este hecho lamentable y doloroso lo va a Narrar nuestra querida Victoria)
*Narra Victoria*
(Ya estabamos preparándonos para la Iglesia, Marcos y yo ya habíamos dado el sí ante la ley, pero faltaba la bendición de Dios.
Mientras veía el cielo esconderse tras millones de nubes por la ventana, yo estaba vestida y cambiada, dentro de media hora saldría hasta el altar.
Miles de recuerdos se apoderaron de mi mente, recordando desde nuestra primera noche, hasta el mismísimo día de ayer mientras veía como ese hermoso día de sol se iba oscureciendo entre nubes grises. Mi pecho se oprimía y tenía ganas de llorar de emoción de creerme un princesa de cuentos que está terminando con su final feliz, todo iba tan bien… Marcos, Marcos es un hombre increíble y le agradezco a la vida de tenerlo, todos los días.
Por más que las nubes estuvieran tapando mi hermoso día soleado, como dice la canción “las nubes grises tambien forman parte del paisaje…” Yo lo creo y por más de que se las vean obscuras eran hermosas.
Pero cambié de parecer al sentir como comenzaba a tener la boca amarga y veía como mi estomago se retorcía y mi vista se abrumaba, la lluvia comenzó a caer muy fuerte y yo traté de calmarme aspirando y exhalando, era una sensación horrible. Mi teléfono comenzó a sonar y mi niña me lo dio notando mi mal estar)
O: Mami, te sentís bien? (Dijo con el tono preocupado)
V: Si amor, son solo nervios…
O: Ah! Jaja tranquila… (Me dijo dándome un abrazo y yo le pregunté)
V: Venías para algo en particular?
O: Si, si, perdón tu celular hace como diez minutos que no para de sonar! (Dijo dándome el teléfono)
V: Hay por dios, debe ser tu padre! (Dije tomándolo y dicho y hecho era el numero de él de quien eran las llamadas perdidas. Muy preocupada lo volví a llamar, pero nadie respondió. Cuando lo guardaba entre las flores del ramo, volvió a sonar. Lo atendí con muchas ansias, pero no era lo que me esperaba, no justo en ese momento…)
V: Mi amor, Marcos? (Dije con una sonrisa que en el instante se me borró) Quien es usted?
(Deje escuchar con la voz entrecortada. Mi rostro se empapó en segundos y mi corazón dejó de bombear, sentí como algo por dentro se me destrozaba y como se me nublaba la vista por completo. Lo último que escuché es un fuerte grito de mi niña con mi nombre y su desesperación)
O: MAMAAAAAA!

CONTINUARÁ... 

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